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Prospección B2B con un agente que trabaja, no que aconseja

LIA te consigue las reuniones. Tú las cierras.

Busca empresas que encajan con lo que vendes, averigua quién decide dentro de ellas, investiga a esa persona, te escribe el primer correo y hace el seguimiento. Tú lo apruebas antes de que salga. Siempre.

Es el trabajo que en una empresa grande hace un SDR (Sales Development Representative): el que abre puertas para que el vendedor entre a cerrar. Si no tienes uno, LU te lo pone. Si lo tienes, deja de perder el día buscando contactos.

Estamos en acceso temprano. Te respondemos nosotros, no un formulario. O escríbenos a libardo.carpio@iberoeuropa.com.

Autonomía de la campaña
Todo con tu OK
Seguimientos solos
Piloto completo
Con este nivel, cada correo espera tu aprobación en la bandeja. El bloqueo lo aplica el servidor, no el modelo.

Se conecta con

Tu servidor SMTPGmailGoogle Calendar

Los correos salen desde tu propia cuenta, con tu firma y tu dominio. Quien los recibe no ve una herramienta de por medio.

Nada sale sin tu OK

El bloqueo lo aplica el servidor, no el modelo

Modo prueba

Ensaya una campaña entera sin tocar a un cliente real

Tu CRM, incluido

Todo lo que hace el agente queda registrado

Tus métodos son tuyos

El agente nunca revela de dónde saca la información

El trabajo aburrido de vender es el que decide si vendes

Todo el mundo sabe qué hay que hacer. Hacer una lista de empresas que de verdad encajen. Averiguar quién manda en cada una. Escribir un mensaje que no parezca plantilla. Insistir tres o cuatro veces sin ser pesado. Y anotarlo todo para que dentro de un mes se sepa qué pasó.

Y luego llega el lunes.

La lista que nadie trabajó.

Alguien exportó 400 empresas hace dos meses. Están ahí. Nadie las ha tocado porque no se sabe cuáles valen la pena.

La mañana entera buscando un nombre.

Tres pestañas abiertas para averiguar quién lleva tecnología en una empresa de 200 personas. Y al final se le escribe al puesto equivocado.

El seguimiento que se cayó.

La respuesta casi nunca llega al primer intento. Pero el segundo mensaje se olvida, porque no está en ningún sitio que te lo recuerde.

Lo que solo está en tu cabeza.

Tuviste una llamada buenísima. Nadie más en la empresa sabe qué se dijo. Si te vas, se va contigo.

Nada de esto es difícil. Es repetitivo, es lento y es lo primero que se abandona cuando el mes aprieta. Por eso las empresas grandes contratan a alguien solo para hacerlo.

El glosario, sin condescendencia

¿Qué es un SDR, y por qué te importa?

En un equipo comercial grande el trabajo está partido en dos. El SDR se encarga de la primera mitad: buscar empresas que encajen, encontrar a la persona que decide, escribirle por primera vez, insistir con educación y conseguir que acepte una reunión. Cuando la reunión está en el calendario, se la pasa a un vendedor senior, que negocia y cierra.

Es el puesto más repetitivo del área comercial, y también el que sostiene todo lo demás: sin reuniones arriba, no hay nada que cerrar abajo.

En la mayoría de las empresas pequeñas y medianas no hay ningún SDR. El vendedor hace las dos mitades, y la primera siempre pierde contra la urgencia de la segunda.

LIA es exactamente ese rol, hecho software. No sustituye al vendedor: le devuelve las horas que se van en preparar la venta, para que las gaste vendiendo.

Esto no es un chatbot. Y no reemplaza a tu vendedor.

La forma más rápida de entender LU es ver qué hace distinto de las dos cosas con las que se confunde.

CriterioHacerlo a manoUn chatbot de IALIA
Encontrar empresasHoras de búsqueda y hojas de cálculoTe sugiere cómo buscarlasLas busca, las analiza y las guarda calificadas en tu CRM
Encontrar al decisorTres pestañas y suerteTe explica qué cargos suelen decidirEncuentra a la persona concreta y mapea quién más influye
Escribir el mensajeMedia hora por correo buenoTe escribe algo genérico y plausibleEscribe con tu pitch y tus casos de éxito reales, o se niega a escribir
SeguimientoSe olvidaNo hace seguimientoLleva la cadencia y sabe qué toca hoy
Dónde queda el trabajoEn tu cabeza y en tu bandejaEn un chat que se pierdeRegistrado en tu CRM, con nombre y fecha
Quién apruebaNo hay nada que aprobarTú, y el sistema lo obliga

Uno te responde. La otra te deja el trabajo hecho.

Y para que no haya sorpresas, esto es lo que LIA no hace

No cierra ventas. Consigue la reunión. Negociar y cerrar sigue siendo tuyo, y así debe ser.

No manda nada sin permiso mientras la tengas en «Todo con tu OK». No es una promesa: es un bloqueo en el servidor.

No se inventa nada para que el correo suene mejor. Si le faltan hechos, para y te los pide.

No hace envíos masivos. No está construida para eso, y no queremos que lo esté.

El mecanismo

Cómo trabaja LIA, paso a paso

Todo ocurre dentro de una conversación. Le hablas normal, en español, y ella ejecuta.

  1. Antes de empezar

    Primero, la puntería

    Antes de buscar a nadie, LIA define contigo a quién hay que vender: sector, país, tamaño, cargos que deciden. Y si le falta alguno de esos datos, se niega a prospectar a ciegas. Es el error más caro de la prospección: escribirle a mucha gente equivocada, muy rápido.

  2. Paso 1

    Busca y descarta

    Encuentra empresas candidatas y las va filtrando de lo barato a lo caro: primero búsqueda abierta y lectura de la web de la empresa; solo cuando una merece la pena, gasta datos de pago en ella. Te queda una lista trabajable, no un volcado de 5.000 nombres.

  3. Paso 2

    Encuentra a quien decide

    Dentro de cada empresa localiza a la persona que firma, y a quién más pinta algo en esa decisión. Después investiga a esa persona, para que el primer mensaje diga algo real y no «espero que te encuentres bien».

  4. Paso 3

    Escribe con tus hechos, no con los suyos

    Redacta el mensaje usando tu pitch, tus propuestas de valor y tus casos de éxito — los que tú has cargado. Si no hay casos de éxito reales cargados, LIA se bloquea y te los pide. Prefiere pararse antes que inventarse un cliente para que el correo suene mejor.

  5. Paso 4

    Tú apruebas. Y luego sale de tu correo.

    El mensaje llega a tu bandeja de aprobación. Lo lees, lo editas, lo apruebas o lo rechazas — uno a uno o en bloque. Solo entonces sale, desde tu cuenta, con tu firma y tu dominio.

    El momento que define el producto
  6. Paso 5

    Insiste por ti, y no se le olvida

    Lleva la cadencia de seguimiento: varios toques, espaciados, y un motor que sabe qué toca hoy. Si el prospecto responde, lo detecta. Si te pide que no le escribas más, se corta en seco y no vuelve a escribirle nunca.

  7. Paso 6

    Y por la mañana, ya hay plan

    Cada mañana prepara un resumen y una propuesta de por dónde empezar el día. Propone. No ejecuta nada a tus espaldas.

Escenarios, no funciones

¿Te reconoces en alguno de estos?

01

«Vendo yo, y también me busco yo los clientes»

Eres el comercial y también el que tiene que llenar su propia agenda. La prospección siempre pierde contra lo urgente. LIA hace la primera mitad para que tú hagas la segunda.

02

«Quiero entrar en un sector nuevo y no conozco a nadie»

No hay lista, no hay contactos, no hay historia. Defines el perfil de empresa que buscas y LIA construye la lista, encuentra a los decisores y prepara la entrada, cuenta por cuenta.

03

«Llevo un equipo y no sé si esta semana vamos bien»

Ves el tablero: cuántas cuentas cubiertas, cuántas reuniones, cuánto pipeline generado esta semana. Números que salen del trabajo real, no de una hoja que alguien rellena el viernes por la tarde. Y tú decides cuánta autonomía tiene el agente de cada persona.

¿Cuándo LU no es para ti?

Si lo que buscas es mandar diez mil correos idénticos sin que nadie los mire, LU es exactamente la herramienta equivocada. Está construida para lo contrario: pocas cuentas, bien elegidas, con un mensaje que aguanta que lo lea un director. Encaja donde el ciclo es consultivo, el ticket es alto y equivocarse de mensaje con un decisor cuesta caro.

Control y seguridad

Un agente que trabaja solo necesita un freno de verdad

Estas no son opciones de configuración escondidas en un menú. Son la razón por la que construimos LU así.

Tú eliges cuánta cuerda le das

Tres niveles, por campaña, y los cambias cuando quieras:

  • Todo con tu OK

    cada envío espera tu aprobación en la bandeja.

  • Seguimientos solos

    el primer mensaje pasa por ti; los seguimientos salen solos.

  • Piloto completo

    envía toda la cadencia sin pedir permiso.

Y el detalle que importa: esa decisión no la toma el agente. La toma el servidor, consultando la base de datos, y ante la duda dice que no. La diferencia entre «le hemos pedido al agente que no lo haga» y «el agente no puede hacerlo».

Ensaya sin miedo

Con un interruptor, todo el correo de la campaña se desvía a un buzón de pruebas y no llega al prospecto real, ni en copia. Puedes montar una campaña entera y enseñársela a tu jefe sin el pánico de que un error se vaya a un cliente. Un correo enviado por error no se puede deshacer.

Se niega a inventar

Si no hay casos de éxito reales cargados en la campaña, el agente no redacta el mensaje. Se para y te los pide. En una categoría donde la queja número uno es «la IA se inventó un cliente en mi correo», aquí el freno está escrito en el código, no en las buenas intenciones.

Tus fuentes son tuyas

El agente enseña los resultados, pero nunca de dónde salieron — ni en el chat, ni en el historial guardado. Tu forma de conseguir información sigue siendo tuya, y nadie que mire tu pantalla puede reconstruirla.

El gasto tiene tope y tiene libro

Los datos caros (los teléfonos) solo se revelan cuando tú lo pides, con un registro de cada consumo y un cortacircuitos que corta antes de pasarse. Un agente autónomo sin límite de gasto es un riesgo financiero. Este lo tiene medido.

Los datos de tu empresa no se mezclan con los de otra

El aislamiento está en el motor de la base de datos, no en el código de la aplicación. Es la diferencia entre una barrera que se puede saltar por un descuido de programación y una que no.

Se puede auditar qué hizo y por qué

Cada conversación genera un código de incidencia que viaja de punta a punta, y hay un visor del proceso interno del agente. Si algo sale raro, se reconstruye exactamente qué pasó. No es una caja negra a la que haya que tenerle fe.

Si la IA se cae, la herramienta sigue

Cuando el modelo falla o no está disponible, entra un motor de respaldo sin IA que termina el turno, con su propio circuito de aprobaciones. No te quedas mirando una rueda girar delante de un cliente.

Y además

LU no es solo el agente

Alrededor de LIA hay un CRM propio donde queda registrado todo: cuentas, contactos, oportunidades, actividad y comisiones. Cada cosa que hace el agente se anota ahí con fecha y nombre, para que el trabajo no viva en la cabeza de nadie.

Cuentas y contactos con el historial completo de lo que se hizo y quién lo hizo.

Oportunidades calificadas de verdad — con discovery estructurado y BANT, para separar las vivas de las zombis antes de que ocupen tu pipeline tres meses.

Llamadas que dejan rastro : subes el audio, el agente lo transcribe, lo resume y actualiza el estado del prospecto.

Panel semanal con cobertura de cuentas, reuniones, oportunidades y pipeline generado.

Lo que nos preguntáis antes de decir que sí

¿Esto es spam automatizado?

No, y está construido específicamente para que no pueda serlo. Tres razones concretas: (1) con la autonomía en «Todo con tu OK», ningún correo sale sin que tú lo hayas leído y aprobado, y ese bloqueo lo aplica el servidor, no el agente. (2) Los mensajes se escriben con tus hechos reales — tu pitch, tus casos de éxito, algo verdadero de esa empresa concreta —; si faltan esos hechos, el agente se niega a escribir en lugar de rellenar el hueco con algo inventado. (3) No hay envío masivo: el modelo de trabajo es pocas cuentas bien elegidas, no listas compradas. Y si alguien pide no recibir más mensajes, se corta de forma definitiva.

¿Va a escribirle a mis clientes sin que yo me entere?

No, salvo que tú lo autorices explícitamente subiendo el nivel de autonomía de esa campaña. Por defecto, todo espera tu aprobación. Y antes de dejar salir nada, puedes activar el modo prueba y ver exactamente qué se iba a enviar, con tu nombre, sin que llegue a nadie.

¿Va a sustituir a mi equipo comercial?

No. Sustituye la parte del trabajo que nadie quiere hacer y que casi siempre se queda sin hacer: buscar, filtrar, encontrar al decisor y no olvidar el seguimiento. La conversación con el cliente, la negociación y el cierre siguen siendo de una persona. Si tu equipo es bueno, LU les devuelve horas. No les quita el trabajo, les quita la parte que odian.

¿De dónde saca la información?

De búsqueda pública, del análisis de la web de la propia empresa y de proveedores de datos profesionales de contacto, en un embudo que va de lo barato a lo caro para no gastar en empresas que ni siquiera encajaban. El detalle de qué usamos y cómo forma parte de nuestro método de trabajo y del tuyo: el agente muestra los resultados, pero nunca revela las fuentes, ni siquiera dentro de tu propia empresa.

¿Y si se equivoca?

Es la razón de que haya un humano en el bucle por diseño. Lo que el agente propone lo revisas tú antes de que salga; lo que ya ocurrió queda trazado con un código de incidencia que permite reconstruir exactamente qué hizo y por qué. Y el gasto en datos tiene un tope con su propio registro, para que un error tampoco te cueste dinero.

¿Cuánto tarda en estar funcionando?

No es enchufar y correr, y preferimos decirlo antes que después. Hay que definir contigo el perfil de cliente ideal, cargar tu material comercial — pitch, propuestas de valor y casos de éxito reales — y conectar tu cuenta de correo (tu propio SMTP o Gmail). Sin eso, el agente se niega a trabajar, que es justo lo que quieres que haga. Por eso el primer paso es hablar con nosotros y no un botón de registro.

¿Necesito cambiar de CRM?

No hace falta, porque LU trae el suyo y ahí queda registrado todo lo que hace el agente. Hoy no ofrecemos sincronización con Salesforce, HubSpot ni otros CRM; si eso es imprescindible para ti, dínoslo en el primer correo y te decimos con franqueza si tiene sentido.

¿Cuánto cuesta?

Estamos en acceso temprano y todavía no publicamos precio. No es para esconderlo: es que estamos ajustándolo con las primeras empresas que lo usan. Escríbenos y te lo decimos en el primer intercambio, sin rodeos.

¿En qué idioma trabaja?

En español. El producto, el agente y los mensajes que redacta están pensados y probados en español.

¿Sirve para lo que yo vendo?

Probablemente, si vendes a empresas y tu venta es consultiva. Qué vendes no viene prefijado en el agente: el producto, el pitch y los casos de éxito los defines tú en tu campaña. Está especialmente probado en venta de tecnología empresarial a través de canal, pero el diseño no está atado a eso.

Empieza por una conversación

Estamos en acceso temprano y trabajamos de cerca con las primeras empresas que la usan. Escríbenos, cuéntanos qué vendes y a quién, y te enseñamos el producto funcionando con tu caso.

Te responde una persona. Sin formulario de 12 campos. O escríbenos a libardo.carpio@iberoeuropa.com.